En este estándar europeo se especifica el método de
ensayos de tracción de materiales metálicos y se definen las propiedades mecánicas que pueden determinarse a temperatura ambiente. El ensayo implica deformar una probeta bajo tracción, generalmente hasta la fractura, con el fin de determinar una o varias propiedades mecánicas.
En la actualidad este estándar sigue siendo de uso habitual en el sector, aunque se retiró en agosto de 2009 y se sustituyó por ISO 6892-1.
Las probetas usadas se definen de acuerdo con la forma y el tipo de producto ensayado. Entre los productos que pueden ensayarse de acuerdo con este estándar se incluyen láminas y placas metálicas, cable, barras o secciones y tubos. Las probetas se sujetan mediante mordazas que garantizan que estén alineadas axialmente para minimizar la flexión. A continuación, se deforma bajo tracción a la probeta hasta que se produce la rotura, y finalmente se registran los datos de carga y deformación. Los resultados determinados suelen incluir límites de
fluencia y elasticidad, resistencia máxima a la tracción y
alargamiento en la rotura.
Recomendamos leer y revisar el estándar totalmente para garantizar la adecuación para los productos que desee ensayar antes de seleccionar el equipo de ensayos.